The Kruch.com presenta:
Complejo, sorprendente, enorme, curioso y singular. Tras 10.000 años de humanidad seguimos sin comprenderlo en toda su magnitud. Con el paso de las eras el hombre ha avanzado con paso firme sobre las sendas del conocimiento. Sin embargo, ¿ha sido únicamente su esfuerzo siempre suficiente para permitirle seguir adelante?
Cuando el profesor Taylor Mc. Bridges expuso en 1952 su teoría de que grupos de Alubias habían colaborado con la humanidad desde los albores de ésta, muchos lo tomaron por un loco. A la vista estaba que los que habían propulsado el avance tecnológico y social habían sido los extraterrestres. Sin embargo, contundentes pruebas arqueológicas apoyaban las innovadoras tesis del profesor Mc. Bridges. Yacimientos paleolíticos y pinturas rupestres mostraban una convivencia estrecha de ambas especies.
Ahora bien; un descubrimiento de proporciones bíblicas mostró hasta qué punto las alubias eran una civilización poderosa e influyente. El propio profesor Mc.Bridges encontró en 1954 pruebas irrefutables de la existencia de la Atlántida y de que ésta había sido fundada por Alubias.
La admiración del ser humano por estas legumbres permitió iniciar una larga etapa de pacífica y próspera convivencia entre humanos y Alubias, que duró toda la década de los 60. La cooperación culminó en 1969 con la llegada de la primera Alubia a la luna, seguida del primer ser humano.
Sin embargo, estos triunfos comunes empezaban a crear cierto malestar entre los sectores más radicales del gobierno, y era un secreto a voces que existían movimientos clandestinos anti-legumbres que clamaban la supremacía humana y el derecho a un buen cocido. Fue una cuestión de tiempo que la prensa aprovechara un incidente con una alubia de protagonista para espolear la conciencia anti-alubil; en 1971 Peggy Harris acusa a una alubia de romper su juguete favorito en un parque infantil. ¿Accidente? ¿Vandalismo? Nunca lo sabremos, la cuestión es que la divulgación de este incidente sacó a mucha gente a la calle a protestar contra la igualdad hombre-alubia. Por primera vez, no se les tomó por locos. La auténtica tragedia, de todas maneras, estaba aún por llegar.

1973 fue el año en el que cambió todo. En agosto de ese año Benny Thompson juega con una alubia en el patio del colegio y se hace daño en un dedo. No se supo jamás las circunstancias, pero poco importaba ya. La violencia se desató con furia en las calles, la humanidad clamaba contra la Alubias y esta vez nadie pudo hacer nada para acallar esa voz. Las teorías del profesor Mc. Bridges fueron tachadas de ridículas y blasfemas, y las alubias fueron ilegalizadas por unanimidad en el Consejo de las Naciones Unidas en el llamado Decreto de la Indigestión. La represión fue fulminante. En muy pocos años las únicas alubias toleradas fueron aquellas destinadas solamente al consumo, ya fuera en cocidos o ensaladas.
Contra todo pronóstico algunas alubias consiguieron eludir la exhaustiva purga y se escondieron durante años, y consiguieron prosperar en la clandestinidad.
Hoy, el equipo de investigación de The Kruch.com ha confirmado su existencia y la pone de manifiesto con pruebas fotográficas (siempre con el consentimiento de las alubias mostradas), en un intento de mejorar su opinión pública y favorecer su reinserción social. Cada poco tiempo mostraremos imágenes inéditas de estos inusitados seres y su hábitat específico!
Ayúdanos a encontrarlas!
2 comentarios a El mundo: Esa cosa.
D8 Acojonado.
… y los judiones de Avila… ¿son mutantes?
A pesar de su parecido físico en realidad los judiones y las alubias no están emparentados. Son como los tiburones y las ballenas, o Rajoy y los seres humanos.